En mayo comimos con Enrique Pérez Sámano, Socio de Hay Group , quien nos habló de “El Rol del Gobierno Corporativo en la Compensación Ejecutiva: Tendencias y Preocupaciones”.
Enrique nos expuso que actualmente, compensar a la Dirección General se ha vuelto un tema muy complejo debido al ambiente competitivo y cambiante de hoy. En varias partes del mundo la práctica ha sido establecer un comité de compensaciones, cuyo factor clave es que no haya conflicto de intereses.
Básicamente -comentó Pérez Sámano- el comité tendría que resolver 4 temas: la estructura, la estrategia, la ejecución y los inversionistas. El reto es el equilibrio. Sin embargo, para el socio de Hay Group, en México nos encontramos aún lejos de observar las prácticas de otros países en materia de compensaciones.
El futuro no es una extrapolación. Mi futuro es la compleja resultante de muchas cosas: Unas, que emergerán durante el camino hacia allá, y cuyo germen no podemos descubrir en el presente; otras cosas, ya están configuradas hoy y podemos analizarlas, tratando de adivinar su despliegue, o cambios, hacia delante; unas terceras, serán fruto de acciones libres de los humanos y pueden estar inscritas ya, o no, en los valores y querencias de la sociedad de hoy; además, hay que contar con lo que Sorós llama la reflexividad: mis propias decisiones afectan este futuro…
Cuidar los procesos de negocio; vivir “la línea”… Se trata, en definitiva, de adquirir oficio. Y… “Ojalá que envejezcas en tu oficio”, nos dice el libro santo. Esto te salvará de los planteamientos ilusorios, de los planteamientos “de libro”.
Precisar, enseñar, medir, castigar y premiar. Ahí esta todo el “impulso”. El “arrastre” es el liderazgo
¿El mejor método de planeación? Para cada uno el suyo.
Conviene insistir: Los negocios los hemos intelectualizado demasiado. Entendámonos: Hay que intelectualizar porque hay que pensar bien para poder actuar bien. Y pensar bien supone afirmar conceptos y distinguir; por aquello de que “donde no hay distinción, hay confusión”.