
En abril de 2012 realizamos el seminario “La economía desde el paradigma del pensamiento social cristiano”. Lo impartió Rafael Sosa Carpenter.
El objetivo fue identificar el pensamiento económico de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) y encontrar una respuesta sobre cómo aplicar sus principios y criterios al sistema económico actual. Aquí algunos apuntes:
Aportaciones de la DSI a la economía
- En la Revolución industrial (1850) se dan abusos.
- Papa León XIII en 1891 escribe la encíclica Rerum Novarum (De las cosas nuevas. Recuento de la situación de la clase obrera oprimida). Inicia la DSI.
- Rerum Novarum ofrece principios basados en el Evangelio; estos principios serían el respeto a la persona y a su dignidad humana, la cooperación como medio de solución, respeto a la justicia entre hermanos y práctica de la ley del amor evangélico.
- A raíz de este documento, los Papas publican Encíclicas “sociales”, que tratan de ser guía para los cristianos del mundo. Así retratan una situación y dan principios para resolverla aunque la DSI no pretende ser una fórmula para salir del subdesarrollo o progreso económico.
- La DSI solamente proporciona principios basados en el Evangelio y hace llamados a la sociedad mundial de lo que pasa e insta a resolver con base en el Evangelio.
- La DSI no ofrece soluciones económicas concretas, ni proyectos políticos, ni métodos de análisis específicamente cristianos.
- De la DSI se derivan criterios normativos para los cristianos, que aplicados a la realidad nos permiten hacer un discernimiento para descubrir si nuestras actuaciones son acordes y coherentes con la Fe.
- La DSI no está constituida como una ideología entre muchas otras, pues como dijo el Papa Paulo VI: unas veces la ideología reduce la acción política o social a ser puramente teórica, otras es el pensamiento en que se convierte en puro instrumento al servicio de la acción como simple medio de estrategia.
Ser empresario desde el punto de vista de la DSI
- La labor del empresario es Emprender…
- La iniciativa económica es expresión de la inteligencia humana y de la exigencia de responder a las necesidades de las personas con creatividad y en colaboración, compitiendo.
- El ser empresario, antes de tener un significado profesional, tiene un significado humano (Centesimus annus, 36).
- El papel del empresario y del dirigente revisten una importancia central desde el punto de vista social, porque se sitúan en el corazón de la red de vínculos técnicos, comerciales, financieros y culturales, que caracterizan la moderna realidad de la empresa (344 Compendio).
- Un empresario es responsable de cómo su actuar impacta en el entorno (parábola de los talentos: ¿qué hacemos con lo que nos dan?).